No le des la razón a Andrew Keen

La aseveración que voy a comentar ahora, la lei hace tiempo, pero la he vuelto a encontrar en ETC, un blog sobre marketing: Un empresario de Silicon Valley, Andrew Keen, escribió un libro llamado "The cult of the amateur: how today’s Internet is killing our culture and assaulting our economy". Para los no versados en la lengua de Shakespeare: "El culto a lo amateur: cómo el Internet de hoy está matando a nuestra cultura y asaltando nuestra economía".

El título ya bastante descriptivo y nos sirve para imaginarnos su contenidos. He de reconocer que es un libro que me gustaría leer, aunque no esté de acuerdo con la afirmación que le da título. Saber por qué un empresario piensa así y cómo sustenta sus ideas nos puede resultar muy útil a la hora de sustentar las nuestras. Si alguna vez lo traducen al español y cae por estos lares, seguramente me haga con él.

Este libro ha producido mucho debate en la web, y de reconocer que no me interesa. Eché un vistazo a otros blogs por ahí pero lo cierto es que no me animé a completar la lectura de ningún artículo. Me basta con algunas de las aseveraciones extraídas del libro para decir lo que voy a decir. Que en realidad no es mucho.

Para entrar en contexto, copioypego directamente del post de ETC:

Andrew Keen dice que “lo que está difundiendo en realidad la web 2.0, más que un análisis profundo, son observaciones superficiales del mundo que nos rodea, opiniones estridentes en lugar de un juicio bien sopesado”.

En su opinión, atacar a los derechos de propiedad intelectual y a los medios establecidos acabará provocando que “la música la toquen bandas novatas de garage, nuestras películas y televisión las harán estrellas glorificadas de YouTube, y las noticias serán cotilleos inventados sobre famosos que sólo servirán para vestir la publicidad”.

Aún puede ser más duro: esto ocurre “cuando la ignorancia se encuentra con el egoísmo que se encuentra con el mal gusto que se encuentra con la oclocracia (el gobierno de la muchedumbre)”. Y como dijo a Contagious: “Esto no es conversación. Son miles de millones de voces gritando solas”. Menudo varapalo ha dado este elitista empresario de Silicon Valley a la última revolución.

¿Mi opinión? Estoy de acuerdo en unas cosas y en otras no lo estoy. Si bien es cierto que la web 2.0 ha hecho proliferar esas "observaciones superficiales del mundo", también es cierto que hay mucho análisis sesudo suelto por ahí. Y, en lo que nos toca, también hay mucha obra mediocre conviviendo a apenas un clic de una maravilla por descubrir. ¿Acaso no es lo que ocurre en el "mundo real", en la "realidad analógica"? Cada vez pienso más que Internet está reproduciendo de manera magnificada comportamientos, hábitos, costumbres que ya teníamos en el "mundo analógico". Pero esto es tema para otro post.

La diferencia principal es que, en el mundo analógico, la basura es producida por empresas que saben lo que hacen, que nos inundan de basura y nos convencen para comerla. En la web, aquel que produce basura lo hace porque hace algo que no sabe hacerlo mejor, pero que tiene ganas de hacerlo. O que, sencillamente, ni sabe como hacerlo, ni le interesa saberlo. O ha querido hacer una gracia, por el simple hecho de hacerla, punto. Como siempre, será el lector (o espectador, u oyente) aquel que distinga al final entre toda la morralla… Con la salvedad de que ahora no está siendo empujado por todas partes para entregarse a deglutir esa morralla.

Es cierto que hay mucho blog por ahí suelto que dice cosas sin análisis previo, afirmaciones de las cuales luego se arrepienten y no se retractan, comentarios apresurados hechos al calor del momento. Pero, como dije, conviven con análisis profundos, afirmaciones firmes y comentarios mesurados y meditados. Y es normal que abunden los primeros, pues es lo que nos encontramos a diario en la prensa y en la televisión. Aún somos niños en estos fenómenos. Tenemos que aprender. Primero repetimos lo que nos enseñan. Luego creamos por nosotros mismos.

¿Y que tiene que ver todo esto con llegar a ser algo o alguien por medio de Internet? Pues sirve para tener claras las metas, pues el señor Keen no está falto de razón. Puedes (podemos) elegir entre ser de aquellos a los que les calza el primer entrecomillado, o llevarle la contraria con tus acciones. ¿Quieres que te lea mucha gente, aunque lo que digas sea una tontería, que te vean rápido y te olviden a la misma velocidad o que te conserven en la memoria? La calidad de contenido da, tarde o temprano, su fruto. Cada día son más las personas que dan el salto desde el mundo digital al analógico gracias a su propio trabajo. Y cuando digo propio, me refiero al que sale de dentro, no sólo al que haces tú mismo.

El camino es largo, o si tienes suerte puede resultar corto. Pero para eso hay que tener mucha suerte, y nunca (repito NUNCA) hay que contar con ella. Lo mejor es ir haciendo el camino día a día, tratando de mejorar, siendo honesto con tu trabajo (tu obra sale de dentro). Crea, comparte, difunde y se parte de una red social que cubre todo el planeta. Pero parte de verdad. Ya hablaremos de eso en concreto en otra ocasión.

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