Charla conmigo mismo en público

2007-07-17_135814Hablemos de vocaciones. En lo que voy a decir a continuación, no me voy a referir a personas que han conseguido ganar dinero a través de sus obras (más o menos modificadas, más o menos encargadas). No, me voy a referir al que empieza, o al que empezó hace tiempo pero no ha tenido continuidad.

Hablaba en el post anterior de que la web 2.0 es el lugar perfecto para la expansión del cómic, especialmente por medio de la tira (que no le veo mucho para las historias más largas), a pesar de no sea el medio donde vaya a trasladarse (seguirán habiendo historietas en papel, que siempre tiene ventaja). Tengamos eso en mente.

Una vocación es una pasión. Y las pasiones necesitan alimentarse porque si no, mueren. ¿Qué puede hacer un dibujante vocacional mientras no encuentra trabajo o mientras no sabe como buscarlo? Publicar en la web. Hoy, con los blogs, es más fácil que nunca. No hacen falta conocimientos avanzados de programación. Como mucho, saber usar mínimamente un editor de gráficos (para que las imágenes escaneadas se vean lo mejor posible). Con un poco de esfuerzo, el dibujante puede hacer su webcomic popular y recibir la suficiente retroalimentación para continuar con su trabajo. En resumen, puede alimentar su pasión. Quizá algún día pueda ganar dinero gracias a ella, o por lo menos recibir dinero por medio de la publicidad insertada en la web.

2007-07-17_135754Pero, ¿y el guionista? ¿Cómo puede alimentar su pasión aquel cuyo trabajo está destino – por definición – a ser completado por otro… si no hay ese otro? El guionista es un ser incompleto: necesita formar equipo con alguien, aunque sea a distancia, para que su obra termine de tomar forma. Si la cuesta de la realización personal es empinada para el dibujante, no digamos para el guionista de comics.

Sí, lo reconozco. Esto es un lamento personal. Unas palmaditas en la espalda que trato de darme para lloriquear un rato, pero eso no significa que a más de uno no le suceda así. Entonces, en lugar de disfrazarlo de artículo más o menos imparcial, voy a entrar a saco en mi lamento, en mi autoconmiseración. Quien lo desee, puede dejar de leer aquí, aunque quizá haga un par de reflexiones que puedan ser interesantes.

Nunca tuve paciencia para el dibujo. Estoy seguro de que podría haber desarrollado habilidades para ello, pero no me esforcé en hacerlo, pues a mí lo que me gustaba (y gusta) era contar historias. Escribir, me gustaba. Pero me gustaba más pensar que eso se iba a plasmar en dibujos. Hay una dinámica diferente entre la literatura y el cómic. Son lenguajes diferentes, y me siento más atraido por el segundo que por el primero (aunque el primero también me encanta).

2007-07-17_135827Hace algo así como once años que, por circunstancias de esas que ocurren, me vi separado de mi "dibujero"; es decir, de la persona con la que hacía equipo. A mi juicio, haciamos buen equipo, un buen tandem que hubiese podido llegar lejos, o por lo menos generar obra. A pesar de que seguimos en contacto (en unas ocasiones más estrecho, en otras más espaciado), nunca conseguimos terminar de plasmar nuestras ideas. Desde entonces, desde hace once años, mi vocación de guionista ha ido en picado.

No es que no haya seguido aprendiendo (soy todo un autodidacta, pero de los de verdad), no es que no haya seguido escribiendo, pero es que mi vocación no ha podido ser alimentada correctamente. Me he metido a (mediocre) dibujante para realizar un proyecto personal y los resultados… Bueno, me gustan, creo que pueden ser útiles. Pero no estoy del todo contento porque dentro de mí siguen bullendo un manojo de personajes que quieren cobrar vida propia y que no terminan de salir. No me estoy refiriendo al bloqueo de escritor, no. Me refiero a que no les doy salida de alguna forma. Y, entonces, poco a poco, me voy anquilosando.

2007-07-17_135843Hoy en día existen muchas fórmulas para dar salida a un trabajo creativo. Las más de ellas no están remuneradas, pero si lo haces bien, le pones ganas y esfuerzo, puede ser que consigas beneficios indirectos: blogs, blooks, podcast, webcomics, e-books… Hay más casos de fracasos que de éxitos, pero esos no deben ser los que te motiven. Te tienen que motivar los que son de éxito, porque si no, eres historia. E historia antigua, añado.

Yo tengo un puñado de personajes que podría agrupar en tres o cuatro contextos (o universos) diferentes. Algunos, les veo con ciertas posibilidad, con ciertos visos de originalidad. A otros, curiosamente a los que les tengo más cariño, los veo más que machacados, casi estereotipos andantes, como si fuesen muestras de lo que no se debe hacer, creativamente hablando. ¿Qué debo hacer? ¿Qué debes hacer tú si te encuentras en una situación similar?

Todos queremos llegar a ser reconocidos, aunque sea por unos pocos, aunque sólo sea entre iguales (de hecho, este último reconocimiento pesa mucho más). Pero el camino para conseguirlo es muy difícil, y muchos lo dejamos por el camino. Cosas como la inseguridad, la indisciplina, la desmotivación y otros demonios nos asaltan continuamente y pasamos más tiempo lidiando con ellos que haciendo lo que debemos hacer. ¿Y qué es lo que debemos hacer?

2007-07-17_135913Seguir adelante. Sólo eso, seguir adelante.

Escribir, escribir mucho. ¿Que tus personajes son un estereotipo? Bueno, que lo sean. Sigue trabajando, sigue escribiendo. Si eres bueno, si puedes aprender de los demás y de ti mismo, terminarás dándole un giro a tus personajes. ¿Que no te conoces? Bueno, nadie podrá quitarte lo bien que te lo pasas dándole vida a eso que no la tiene todavía pero que bulle en tu interior, que pugna por salir. Porque es increiblemente divertido. Claro, sufres, porque el proceso creativo es como un parto. Pero cuando tienes el niño entre tus manos… No hay nada como la vida.

No me gustan las parrafadas autoconmiserativas como esta que acabo de escribir. Pero es que me lo pedía el cuerpo, lo siento. Acabo de hablar de un puñado de métodos para dar salida a tu creatividad. Algunos los he intentado, otros los estoy intentando. Creo que todavía es demasiado pronto para ver que frutos rinden, pero, por lo menos, me estoy divirtiendo mientras lo hago. A ver si me animo, y les pego un repaso en próximos posts a estos medios, narrando mi experiencia, que a lo mejor le puede ser útil a alguien.

Hasta aquí todo esto, que ya me vale de perder el tiempo y hacérselo perder a los demás (si es que alguien ha llegado hasta aquí).

NOTA: Los dibujos que están salpicados por todo el artículo son hechos por Ángel de la Concepción. Son esos personajes a los que me refiero, los estereotipados. Quizá próximamente se sepa de ellos.

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2 comentarios

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2 Respuestas a “Charla conmigo mismo en público

  1. Freni Franello

    Hola!, me llamo Fernando y me perdonarás pero soy muy GAÑAN en esto de internet.Practicamente me estoy iniciando.
    Desde niño dibujo;en el colegio, en el instituto,(así me fué),pero tengo el defecto de no guardar nada, o lo tiro, o lo regalo. Esto se vá a acabar y he empezado no sólo a conservar lo que hago sino que ademas me gustaría darle salida, (dame algún cosejo).Soy muy versatil y no tengo un estilo único, sino que lo adapto según lo requiera el tema.
    Visitame y luego critica lo que veas.
    http://cid-52fce000c89d0744.spaces.live.com/
    Un saludito.

  2. Freni Franello

    Tengo ganas de hacer algo bueno, pero estoy espeso y falto de ideas novedosas.
    Tengo un sobrino que podria echarme una mano porque imaginación no le falta, pero no sé si sabría porque yo creo que un guión es algo más que una buena historia.A mi parecer el guionista es un poco como el director de una “peli”,se debe encargar de dar un ambiente, de elegir los planos y mantener una continuidad coerente.Y eso no es fácil.
    En resumidas cuentas, lo que estoy haciendo es demandar un guionista para comprobar si podemos entendernos,compenetrarnos y sacar a la luz algo medianamente interesante.

    Sin más un saludo:

    FER.

    http://cid-52fce000c89d0744.spaces.live.com/